Las compañeras de trabajo
Siempre he pensado que una relación en el trabajo tiene que dar mucho morbo. Donde estoy no es que las chicas destaquen por su belleza.. más bien son feuchas, pero no tiro la toalla.
Mi compañera de al lado es super maja, me lo paso genial con ella y aunque tiene loquitos a algunos de mis compañeros.. no es mi tipo. La chica es alta, delgada, usará una 90 de pecho, morena, ojos marrones, pero la cara no me convence y por si fuera poco.. no tiene culo! aunque si reconozco que tiene un viaje.
Yo soy como soy y si en el primer momento no me entra por los ojos.. ya no hay nada que hacer! De todas formas tenemos mucha confianza, hablamos de nuestras cosas e incluso de sexo, son muchas horas al día juntos por lo que no tenemos reparos con nada.
Por otro lado, hay otra compañera que me tiene loquito, no es que sea una preciosidad pero no puedo dejar de mirarla cada vez que se levanta y pasa a mi lado.
Cierto es que podría ser mi madre, andará por los 30 y pico años, es alta, carita mona, cuerpo decente, pero es que tiene un “algo” que no puedo con él. Quizá sea lo modosita que es o el punto de timidez que demuestra cuando hablas con ella, pero me deja atontado.
Por otro lado está mi jefa, quien de verdad me desconcierta. Guapa… no es, pero es que sabe venderse!
Normalmente lleva pantalones y camisas ajustadas que realzan su fatástica silueta, cuando habla con alguien tiene la manía de poner el culo en pompa y se marca todo el tanga.. nose, que distrae bastante al personal y que queréis que os diga, un buen meneo si que le metía ¿será la erótica del poder?
Y luego ya la última mujer de mi trabajo es la de la limpieza a quien no tocaba ni con el palo de una fregona, rondará ya los 60 y pico y mira que soy transigente con muchas cosas pero la edad… quita quita.
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No puedo creer que aún nadie haya dicho nada, podrías ser el primero..